Make some noise contra la masacre de Darfur
Ha recorrido el mundo la noticia del disco producido por Amnistía Internacional para ayudar a las víctimas de la masacre de Darfur, en Sudán. Ensayando covers de temas de la autoría de John Lennon, los artistas que participan en el disco se han hecho presentes en la campaña en contra de esta masacre.
U2, Regina Spektor, Lenny Kravitz, Christina Aguilera, Green Day, The Cure, entre otros han participado en esta iniciativa por la defensa de los derechos humanos.
En lo personal considero que la cuestión de este disco tiene dos modos de ser estudiada.
En primer lugar está la iniciativa de Amnistía Internacional. Resulta redundante repudiar estos atentados políticos que van en contra de poblaciones que sufren conflictos que las trascienden, pero nunca está de más recordar ni sacar a luz estas barbaridades. Amnistía Internacional es una organización internacional de notorio prestigio, y ha combatido violaciones a la humanidad de toda índole, construyéndose como una organización de lo más respetada y reconocida mundialmente. La iniciativa es muy positiva, desde luego, si se la ve por el lado de la ayuda humanitaria.
¿Pero queda todo dicho sólo prestándole atención a este polo de la cuestión?
La segunda esfera a la que me refería era a la relativa a lo musical y a la parafernalia que rodea a todos estos “discos humanitarios”, por llamarlos de algún modo. Varios covers de Make some noise dejan mucho que desear. Por supuesto que al escuchar un cover no puede pretenderse encontrar el sentido de la canción original, sino que más bien debe escuchárselo desde la esencia de la banda que lo realiza. Pero en Make some noise esta regla no se cumple. Los temas resultan insípidos y chatos, como forzados.
No quiero dejar de mencionar mi opinión sobre el hecho de que muchos artistas (no por esto malos musicalmente) se destacan por sus apariciones públicas en este tipo de eventos e iniciativas, como Bono, Billy Joe, la banda REM (de lo mejor de los noventa para mi gusto), Lenny Kravitz, etc. Esta actitud humanitaria en lo público siempre me ha hecho desconfiar de las intenciones que existen detrás de ella. Me cuesta creer que Avril Lavigne, Christina Aguilera o Fergie (las tres artistas participan en el disco) estén realmente preocupadas por la realidad que se vive en Sudán, a miles y miles de kilómetros de la movida fashion estadounidense.
Cuesta creer que estos artistas y sus productoras discográficas vean esta iniciativa con los ojos con que la ve la gente de Amnistía Internacional. Todo se ha pervertido y difuminado bastante, hasta la imagen de Lennon. Esperemos que no sea contagioso.
Más información en el sitio oficial
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