La bruja Yoko Ono
Sarcástica e irónica, con su habitual humor seco y lacónico, Yoko Ono vuelve a las canchas con un álbum titulado “Yes, I’m a witch”, ideal para decirles a sus críticos de antaño: “por mí que se mueran”.
Esto no es controversial, para nada. Por el contrario, Yoko siempre ha sido así, y está bien que lo sea tras haber soportado durante décadas ridículas acusaciones en torno a la separación de los Beatles, cuando ya era vox populi que la banda venía cumpliendo hacía tiempo un ciclo tras otro.
La rayada compilación de canciones que Yoko ha estado componiendo desde los ’60, suena a sonido de guitarras eléctricas distorsionadas, pero que no monotonizan al álbum.
Todo lo contrario; en realidad el disco es una hermosa conjunción de sonidos muy Yoko Ono. Sería una completísima estupidez intentar comparar la música de Yoko con la de los Beatles, o más aún, con la del propio Lennon. Yoko siempre ha tenido su estilo y dinámica sonora, y en Yes I’m a witch esto queda comprobado.
Yoko es experimental, demente, intrépida, voraginosa, acelerada, amante. Combina todos sus adjetivos y es capaz de hacer una mezcla espectacular como este disco.
Los arreglos que hace a sus temas son deliciosos, y cuenta con la participación de muchos artistas como Jason Pierce, Cat Power o le Tigre. Amigos de siempre.
No recaigan en el cliché de “decirle NO a Yoko”. Si no le han dado aún una oportunidad, prueben esta vez con esta bruja, que seguro borrará todas las porquerías que se han dicho contra ella.
Más información en: esosdiscosestupidos
Artículos Relacionados
No hay Comentarios
Dejar un Comentario




