Let’s get out of this country: un disco con una personalidad especial

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Dentro del indie, la banda que suena siempre apenas se piensa en el género es Belle & Sebastian. De ellos se ramifican infinidad de bandas (o banditas) indie, que copian esquemas. Es por eso que a veces al indie no se lo debe escuchar buscando algo más que indie.

Algunos grupos prolongan esta tendencia, y caminan entre los ochenta y la primera mitad de los noventa repitiendo pasos, pero con zapatos distintos. Camera obscura no escapa a esto.

Me gusta la banda, pero es demasiado exagerado decir que se destaca por su autenticidad. Sin embargo, también es injusto catalogarla como una “bandita”, puesto que hay que reconocer que tiene sus cosillas.

Sobretodo la finísima voz de la dulce Tracyanne Campbell, la vocalista del grupo, y los arreglos musicales que se suceden con toques constantes de electrónica. Es en eso donde hay que afinar el oído para entender Camera obscura.

No puede escucharse su último disco (Let’s get out of this country) buscando otra cosa. Hay que escucharlo como un disco indie. Porque para apasionarse por el indie en general, hay que meterse dentro de él y comprenderlo, encontrar identidades dentro de sí, porque, por definición, el indie es similar entre sí. La clave es no identificar similar con idéntico.

Y es esto lo que es Let’s get out of this country, un disco similar, pero un disco constituido en sí mismo; con canciones muy pegadizas pero disfrutables, y todo con una conjunción de sonidos que contribuyen a reír por nada.

En fin, adoro el indie, aunque sé que no hay muchas cosas nuevas bajo el sol. Pero me doy cuenta que los rayos que se asoman son excepcionales. Prueben con Camera obscura.

Más información: Sitio oficial

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