Bob Dylan en la Feria de Muestras de Zaragoza: “Thank you, friends!”
Bob Dylan y su orquesta en la apertura del show
A partir de acá todo lo que escriba pueden tirarlo a la basura y hacer de cuenta que no dije nada. El concierto que Bob Dylan ofreció en la noche de ayer en la Feria de Muestras de Zaragoza ante más de 15.000 espectadores (entre los cuales estábamos mi padre y yo) me robó todas las palabras, y cualquier cosa que pueda escribir en este post no va a ser suficiente para transmitir al 100% lo que fue ese show.
Pasé todo el día de ayer muy ansioso esperando a ver por primera vez en mi vida a Bob Dylan en vivo, y cuando lo vi salir tranquilamente con su banda tras el show que brindó el catalán Pedro Javier Hermosilla, inexplicablemente mi ridícula sensación de ansiedad se transformó en una placidez y comodidad intransmitibles. Todo estaba dado para escuchar cantar a Dylan.
Cuando Dylan —de sombrero blanco y con ese traje negro con su estilo tan personal— inició su show, me costó (y también al público) meterse de lleno en él. Versiones largas y muy modificadas de sus temas abrieron la puerta a un repertorio que si bien no era el que hubiera preferido yo, hay que reconocer que se desplegó con grandeza y a lo Dylan.
Tras haber tocado versiones irreconocibles de I’ll Be Your Baby Tonight y de Don’t Think Twice It’s All Right y una Just Like Thumb’s Tom Blues, yo me sentía completamente desconcertado. Me costaba meterme en el show y veía a un Bob Dylan casi que desconcentrado y haciendo un trámite pasajero. Evidentemente no estaba entendiendo nada.
Cuando las luces se apagaron y se encendieron para dar paso a una delicia tan bien tocada como Shelter From The Storm y luego a ese temazo que es Just Like A Woman, me hicieron resetear mi mente y quedar embobecido ante semejante muestra de buena música. Realmente fue como si Dylan y sus músicos fueran todo lo que hubiera allí: me habían hipnotizado por completo.
Los temas siguieron sucediéndose hasta la genial versión de A Hard Rain’s A-Gonna Fall que el trovador compuso especialmente para la Expo Zaragoza 2008. Ahí todos los que estábamos en el público nos habíamos metido de lleno en el show. Algunos bailaban desaforados, otros entonaban las letras con voz de borracho y con una intensidad extrema, y otros simplemente nos limitábamos a mirar complacidos con la cara contraída cómo Bob Dylan fornicaba con su órgano concibiendo genialidad.
Mi corazón explotó cuando sonó la vorágine de All Along The Watchtower, sin harmónica, pero con una polenta excepcional que hacía que la sangre te circule a un ritmo perfecto. Bob Dylan se había metido al público en su bolsillo, y entre ellos estaba yo, por supuesto, que lo único que podía sentir en ese momento era una sensación de plenitud y goce extremo.
Dylan se fue para luego regresar tras los bises de la mejor manera. Habiendo pronunciado las únicas palabras del show, “Thank you Friends!”, se volvió un animal. Hizo un cierre de show sensacional e inigualable con un temón como Thunder On The Mountain de su último disco y la aclamada Like A Rolling Stone, con esa voz del Dylan de hoy, lejos de los sesenta y con ronquera y sequedad, que a pesar de todo inexplicablemente se había transformado en uno de los ingredientes claves del lado positivo del show.
Cuando todo terminó me di cuenta que el concierto me había quedado grabado integralmente en mi memoria, convirtiéndose en esos recitales que cuando uno vuelve a escuchar los temas en un CD es como si se trasladara al show en vivo. Fue intenso, esa es la palabra, y la conclusión es esta: no es posible terminar de descubrir a Bob Dylan, al menos para el género humano; es sobrenatural. Es un genio.
Nota: Perdón por la calidad de las fotos, pero soy un desastre tomando fotografías, y mi escaso talento se acentúa infinitamente si estoy en el medio un concierto.
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que buen comentario en los años setentas en La Ciudad de Durango Durango Mexico vi por primera y unica vez a Bob Dylan actuando en la filmacion de La Pelicula Pat Garret and Billy the Kid lo habia escuchado en versiones como Blowin in the Wind, Just Like a Woman, Mr. tambourin Man,Like a Rolling Stone y todos los temas clasicos de Dylan y hasta el dia de hoy sigo como uno mas de sus fieles dicipulos de tal forma que cuando estudiaba prepa en La Ciudad de torreon Coahuila tocaba y lo imitaba exactamente igual con armonica y giutarra acustica y fui primera voz de un grupo de rock Mexican Trash y fui conocido como el Alex.
Ja! Saludos entonces “el Alex”! Y viva Bob!!!